Si ya leyó la descripción de este blog, entenderá entonces que el objetivo del mismo es el de narrar como es mi vida en pareja, dejando un registro de las hermosas tardes que pasamos juntos y de las alocadas aventuras intimas que tenemos de vez en cuando. Esto lo hacemos principalmente para nosotros mismos, para tener una especie de diario y recordar las cosas que hemos hecho (y cuando las hicimos).

Pero permitame primero describir un poco nuestra bella relación para que le sea más facil entender que razones me llevan a escribir este diario.

Nuestra relación empieza en los últimos meses del año 2004, cuando empecé a conocer más a fondo a Beatrix, que en ese momento estaba enfrascada en una relación superficial y poco productiva con otro hombre. Bea pronto demostró ser una mujer inteligente, sensual y simplemente fascinante, que empezó a acaparar mi interés a pesar de que dentro de mi código de honor personal está el de nunca interesarme en mujeres que ya están con otro hombre.
Primero es necesario tambien que le explique querido lector, que yo no soy un hombre del tipo seductor o conquistador. Si bien no soy tan timido con las mujeres, nunca he estado interesado sobremanera en establecer relaciones amorosas con ninguna mujer (mucho menos sexuales) y por eso hasta ese momento solo había tenido un par de amorios cortos y superficiales que mas bien me dejaron sinsabores.
Por esta razón no quería hacerme de muchas esperanzas con respecto a Bea... pero no podía negarme a mi mismo que existía la remota posibilidad de que llegaramos a algo.
Sin embargo, la historia da un giro cuando ella y su pareja terminaron un par de semanas antes de que se acabara el año. Esa misma noche la pasamos juntos conversando y disfrutando una agradable velada como amigos. Los días finales del año mi mente amenazaba con volverme loco pensando en la posibilidad de que Bea estuviera genuinamente interesada en mi o si por el contrario solo me utilizaba como una táctica para vengarse de su antiguo compañero...
Llegó el mes de enero y las cosas seguían mejorando: hablamos mas a menudo, nos llevabamos muy bien y seguiamos descubriendo cosas en común. Salíamos de paseo y hasta nos tomabamos de la mano... Pero yo aún dudaba sobre si debía dar el siguiente paso...
Finalmente a finales de enero, con motivo de un festival, pasamos el día juntos. Cuando llego la noche y el momento de despedirnos, reuniendo mi valor y un poco de irracionalidad, la besé. Ahora, meses después cuando ambos hemos recordado varias veces ese momento, realmente es un poco ridículo pues ambos lo queríamos y ella asegura que si yo no la hubiera besado, ella lo habría hecho...

Así empezó nuestra relación. Y cabe decir por cierto que no esperabamos que fuera tan intensa. Nuestros planes eran la de un noviazgo informal o menos que eso, ya que ni siquiera nos haciamos llamar novios. Pero las cosas seguían su curso natural y cada vez se iban volviendo más intensas. Despues de un par de meses ya no podiamos evitar considerarnos no solo novios, sino verdaderos amantes.
Desde un principio empezamos a pasar mucho tiempo juntos, lo cual luego se convirtió en necesidad. Hasta la fecha no pasan más de 3 dias sin que nos veamos y aún dedicamos un tiempo considerable conversando. Pero lo más interesante es que este grado de intimidad, confianza y cercanía estaba acompañado tambien de mucha pasión.
Junto con nuestra relacion nuestro deseo iba creciendo y desarrollandose. Ambos aprendiamos y descubriamos nuevas maneras de expresar nuestra pasión.
Caricias, miradas, besos cada vez más apasionados. Cosas que para mi eran completamente nuevas. Siempre he sido muy racional y frivolo y aunque no quiere decir que no sea cariñoso con las